| Derecho al medio ambiente adecuado
“Si somos el futuro y estamos muriendo, es que no hay futuro”. Una afirmación tan tajante, en principio pronunciada por niñas y niños de hoy, viene a cuento en ocasión del Día Mundial del Medio Ambiente que celebramos por estos días. Fue plasmada por Alejandrina, joven universitaria, de la Marista, como parte de un trabajo de investigación sobre los Derechos Humanos. Y cae como anillo al dedo porque el principal desafío que les heredaremos a las futuras generaciones, es nuestra incapacidad de construir y desarrollarnos como sociedad sin afectar ni comprometer los recursos naturales, el entorno ecológico y la supervivencia de la humanidad.
Enfrentamos un serio problema con la disposición y destino final de residuos, sobre todo los tóxicos en las ciudades. La contaminación del manto freático, de donde nos abastecemos de agua y la extinción de humedales y mangle costero, refrigerante natural, como diría el Licenciado José Inés Loría, juegan un papel determinante para aumentar la temperatura del entorno y crea condiciones que facilitan la fiereza de fenómenos meteorológicos como los huracanes y depresiones.
Otro efecto, quizá, es la ausencia de lluvias o períodos de sequía prolongada en nuestro territorio, que afecta labores relativas a la agricultura y los cultivos animales y es fundamental en la aparición, según nos han explicado, de fenómenos como la marea roja, ocasionada por el estancamiento del lecho marino y de las corrientes de agua, causante de la supresión de niveles de oxígeno adecuado en el mar y que finalmente acaba por asfixiar a las especies que no tienen la capacidad de movilización inmediata o rápida para poder salir del espacio tóxico.
El abuso de combustibles fósiles como la gasolina y el diesel, cuyas necesidades de mercado, por cierto, habrán de dar pie a la exploración y explotación de la costa yucateca en el corto plazo, con todas sus consecuencias.
El Derecho al Medio Ambiente adecuado exige la más alta concreción de esfuerzos por parte de todas las autoridades, a fin de hacer efectivo el primer principio de la Declaración de Estocolmo de 1972, que dio origen al Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA): “El hombre tiene el derecho fundamental…al disfrute de condiciones de vida adecuadas en un medio de calidad tal que le permita llevar una vida digna y gozar de bienestar, y tiene la solemne obligación de proteger y mejorar el medioambiente para las generaciones presentes y futuras.”
Nos unimos fraternalmente al reconocimiento público de que fue
objeto la periodista Margarita Cetz Parrao, distinguida integrante
de Grupo SIPSE, por su trayectoria de 33 años. El desarrollo de
su trabajo honesto y sin temores, la ha convertido ya en un referente
obligado en materia de la información en Yucatán.
Lic. Jorge Victoria Maldonado.
Presidente |