| PRESUPUESTO CON PERSPECTIVA.
En estas fechas las dependencias públicas, tanto federales como del Estado y de los municipios, preparan sus proyectos de presupuesto para la aprobación del Legislativo local y que servirán para ejecutar los programas del ejercicio del próximo año, es decir del 2010.
En la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán, de la misma forma, hemos celebrado reuniones previas dentro del seno del Consejo Consultivo ciudadano para empezar a delinear los principales proyectos y programas que habrán de ejecutarse en materia de protección y defensa, como de promoción y difusión de nuestras libertades fundamentales.
Desde el año 2002, cuando nuestro organismo alcanzó su autonomía legal, hasta la fecha, se ha avanzado en lo relativo a la asignación de recursos a la institución. Actualmente se ejerce un monto superior a los veinte millones de pesos, cantidad que si la comparamos a lo que reciben las Comisiones homólogas del país, podríamos decir que nos ubicaría en un término medio, tomando en cuenta el monto per cápita, de acuerdo a la población de nuestra entidad. Es pues de gran responsabilidad social el ejercicio de los presupuestos asignados, lo cual genera la obligación de ir desarrollando los programas previstos, evaluándolos e incluso modificándolos en aras de administrar de manera eficiente y transparente los recursos.
En los últimos años, el diseño del presupuesto anual se ha hecho considerando la demanda de los servicios de quejas ciudadanas, que aunque representen o no materia de la competencia del organismo, obligan a la institución a prestar un servicio personal al ciudadano, desde su inicio hasta su culminación. Nuestra ley reglamentaria establece también que los servicios de la Comisión habrán de otorgarse las veinticuatro horas del día todos los días del año, lo cual genera la necesidad de contar de manera permanente con personal al servicio de la ciudadanía.
Es claro que el diseño del programa de ejercicio del presupuesto de los Derechos Humanos en Yucatán estará enfocado, primero, a consolidar lo que podríamos decir son los servicios básicos de la institución, como la atención de quejas y las tareas de promoción y difusión de los Derechos Humanos, tanto en la sede en esta ciudad de Mérida, como en las dos delegaciones foráneas que actualmente funcionan en las ciudades de Valladolid y de Tekax.
En segundo lugar, a proyectos de expansión específicos, como ampliar la cobertura de servicios a través de la puesta en marcha de una segunda unidad itinerante que complete los recorridos en zonas de alta marginación que realiza la que actualmente existe. Y tercero, un programa específico de promoción de los derechos, sugerido por nuestro Consejo Consultivo, que tenga como finalidad promover más intensamente la cultura del conocimiento y respeto de nuestras garantías fundamentales en Yucatán. Todo ello, con un manejo austero y transparente de los recursos.
Lic. Jorge Victoria Maldonado.
Presidente |